Desde la Justicia ahora deberán determinar si la utilización de las facturas truchas fue "dolosa o culposa" y si la maniobra incluyó algún otro delito como lavado de dinero.
"Hay un patrón: son muchos los gremios que tenían esta documentación apócrifa, ahora hay que determinar quiénes fueron los responsables de la operación dentro de los gremios, si fue un acto doloso y culposo y si la documentación se utilizó, o no, con fines de lavado", indicaron los investigadores a ese diario, en tanto que los gremios se despegaron de las acusaciones y aseguraron que desconocían que las facturas eran truchas, ya que estaban avaladas por la AFIP.
En las últimas semanas, el juzgado de Quilmes procesó a 16 miembros de la banda de las facturas truchas y detuvo a 12 personas con prisión preventiva por los delitos de asociación ilícita y lavado de activos: mientras que sigue prófugo un integrante de la organización delictiva. Se trata de Eber Russo, un monotributista que tiene más de 70 propiedades y una amplia flota de autos de lujo.
En tanto, la causa comenzó con una investigación sobre la actividad del contador Ángel Guidoccio, un hombre cercano a Daniel Angelici y por eso fue denominada "caso Guidoccio". Sin embargo, el contador se despegó de esa operatoria y dijo que se trataba de una "confusión". La Justicia lo separó del caso y puso el foco en quienes le alquilaban oficinas al contador.
La maniobra incluía la creación de sociedades en manos de personas indigentes sin la capacidad económica ni administrativa para llevar a cabo ese tipo de operaciones y que emitían facturación electrónica falsa para entregar a terceros, a los fines de que pudieran evadir impuestos.
"Nos allanaron dos veces y encontraron dos facturas de los CUIT apócrifos. Una por el mantenimiento del salón de actos y otra por la compra de un software. Cuando nosotros detectamos que eran facturas malas las declaramos en moratoria, como si fuera una salida en negro, y pagamos el punitorio", explicaron desde el Sindicato de Petroleros (Supeh).
Desde el gremio de Moyano también indicaron que desconocían la maniobra y señalaron: "No le dimos trascendencia más allá del aspecto político".