
La Cámara de Senadores aprobó por unanimidad la ley que modifica el Código Penal, imponiendo, a través de la incorporación de nuevo artículo (el 80 bis) la reclusión perpetua al hombre que “matare a una mujer o a una persona que se autoperciba con identidad de género femenino y mediare violencia de género”. Como el proyecto es una modificación de la norma ya sancionada por Diputados, deberá regresar a la Cámara baja para su sanción definitiva.
La iniciativa también modifica el artículo 80 del Código, imponiendo la reclusión perpetua no sólo "al que matare a su ascendiente, descendiente o cónyuge", sino también a los ex cónyuges, a los convivientes y a los ex convivientes entre las víctimas.
Además, se incorpora el inciso 4 que incluye, como agravantes, el asesinato cometido por placer, codicia, odio racial y religioso; y también por odio a la orientación sexual, a la identidad de género o a su expresión.
Se incluye también el inciso 11 determinando, como otro agravante, al que cometiera el homicidio “con el propósito de causar sufrimiento a una persona con la que se mantiene o ha mantenido una relación” de pareja.
Se incorpora por otra parte, un párrafo para incluir las “circunstancias extraordinarias de atenuación” del femicidio, en función de las cuales se podrá aplicar prisión o reclusión de ocho a veinticinco años, pero esos atenuantes no podrán ser aplicados a quienes anteriormente hubieran realizado actos de violencia contra la mujer víctima, contra otra mujer o contra una persona que se autoperciba con identidad de género femenino.
El presidente de la Comisión de Justicia y Asuntos Penales del Senado, Pedro Guastavino, recordó como “un caso típico” de femicidio, el de Wanda Taddei, la joven asesinada por su marido, Ariez Vázquez, ex baterista de Callejeros. “Creemos que es importante el aporte legislativo, pero debemos estar acompañados por el Poder Judicial", añadió el legislador.
Por su parte, la senadora Sonia Escudero afirmó que “las mujeres son asesinadas por el hecho de ser mujeres” y que "este año dos mujeres cada tres días fueron asesinadas por violencia de género. En siete de cada diez casos, el agresor fue su marido o su ex pareja”. En tanto que la presidenta de la Comisión Banca de la Mujer, Marina Riofrío, concluyó que “el femicidio es un crimen de poder. De sujeción a un poder”.